lunes 6 de julio de 2009

El Toldo

Camilo aceptó poner un toldo, pero se negaba a colocar en su terraza de Moncloa un toldo del Leroy Merlin, ni hablar del pirulí.

Carlos y Camilo salieron juntos de compras a adquirir ese nuevo gadget para su terracita. Como siempre que salen juntos de compras, Camilo dirige y Carlos sigue y asiente. Encontraron la tienda y encontraro el toldo ultramoderno que ese piso se merece: con sensor lluvia, sensor viento, sensor sol, sensor cagada de paloma y bajada y subida automática en cuanto te siente llegar.

El problema de este toldo no es el precio, ni siquiera la biblia de instrucciones que tiene, su problema es el color. Carlos quería un tono bicolor que alegrara el blanco nuclear del piso, Camilo optaba por un blanco roto. Al final han comprado el blanco roto como Camilo ansiaba. Pero ahora se arrepiente, ¿por qué? Porque el sensor anticagadas de paloma no funciona muy bien, y el toldo que era blanco, ahora parace un vestido de flamenca lleno de lunares.

Hubiera sido mejor el toldo del Leroy

sábado 27 de junio de 2009

La Pérgola

Una de las razones por las que Camilo quería vivir en un ático, era para tener una pérgola al estilo de las que salen en el HOLA!, y por fin este año parecía que iba a conseguirlo, pero no ha podido ser.
Camilo ha pasado el Invierno y parte de la Primavera buscando la pérgola ideal, la madera más adecuada, la que tuviera la forma más bonita, aquella que tuviera un toque andaluz, pero sin excesos. Y la encontró, y vió el precio. Con sumo cuidado le dijo a Carlos:

-Piensa que todo lo que nos estamos ahorrando en el perro que no tenemos, lo podemos gastar en esta hermosa pérgola.

A lo que Carlos contestó:

-Hay unos toldos monísimos en Leroy Merlín, baratísimos de la muerte que quitan también el Sol y el calor.

Camilo dijo, que él no quería que un toldo le quitara el sol, que no era propio de un ático en Moncloa, que no y no. Entonces Carlos, fue a su habitación y sacó el toldo y se dispuso a montarlo.

A grandes males, remedios baratos.

sábado 18 de octubre de 2008

Otra visita

La suegra número dos tardó más en visitar el nuevo hogar porque se tenía que trasladar de ciudad, además tenía que arreglarse para tal ocasión.

La madre de Camilo es el prototipo de señora económicamente bien situada, y es de provincias. Esto significa que para ir a visitar el piso tuvo que comprarse antes un traje nuevo. Esta vez no acudió a la modista porque no le daba tiempo, pero la suegra número, que quede claro, tiene modista que le hace unos trajes elegantes y bonitos. También la suegra 2, fue a la peluquería a hacerse un corte, tinte y peinar, además de echarse una mascarilla y la manicura. El día anterior ya había encargado en la pastelería-delicatessen unos pasteles y unas latas de foie.

Llegó al piso y todo fueron halagos. De su boca salían perlas: ¡Qué diseño! ¡Qué elegancia! ¡Qué confort! ¡Qué buen gusto!

Cuando la suegra número 2 llegó a su casa comentó con su asistenta que la casa de su hijo no le había gustado nada. Ella pensaba lo mismo que la Suegra 1, pero como educación manda, tenía que decir cosas bonitas sobre el remozado hogar.

La educación, a veces, hay que dejarla en casa.

domingo 12 de octubre de 2008

La visita

Toda pareja moderna recibe en su casa, y más si acaba de ser remozada, un aluvión de visitas que te hacen bajar a por Coca-Colas y frutos secos al Mercadona a todas horas. Y siempre hay una visita institucional, en la que hay que aparentar, guardar las formas y contener la respiración. En una pareja, la visita institucional siempre recae en la suegra o suegras.

Así fue la visita de la suegra número 1:

LLegó un poco despeinada, ese día hacía viento, y los muebles aún no estaban del todo puestos. Esto último, fue una estrategia de Carlos & Camilo para que al no poderse sentar, se fuera rápido. Pero la suegra número 1, aunque breve en su visita, dejó perlas que hicieron temblar al edificio, y la moderna pareja.

Proclamó que esa casa estaba enferma o que la casa le ponía enferma con ese blanco inmaculado de hospital. Realmente el blanco se debe al gusto Zen de Camilo.

Afirmó que la cocina no duraría ni 3 cocidos porque eso no era madera, y que probablemente estaría hecha en China por niños huérfanos y eso no le gustaba ni un pelo.

Se asustó y despotricó cuando descubrió que en el salón no había ventana, sino un cristal que no se podía ni abrir ni cerrar. Eso tampoco es sano, dijo ella muy dignamente.

Criticó el color de la madera del suelo. "Demasiado pino, y esta casa pide roble."

Como conclusión dijo: "Os ha quedado bien, a pesar de que no es un hogar, no es acogedora."

La Suegra número 1 se fue con su sinceridad. Y estas frases lapidarias hicieron pensar a Camilo, y Carlos simplemente pasó, es su madre y la conoce demasiado.

domingo 5 de octubre de 2008

Siendo austero

Carlos es muy austero. Camilo es Barroco, aunque con toque Zen y gusto por el Ikea, pero eso es otra historia.

Carlos es de los que, mientras se calienta la ducha coge el agua fría en un cubo para fregar el suelo, por lo que un regalo suyo, siempre es inesperado. Pero, también acertado. Porque Carlos es austero, pero tiene esa capacidad de tener su cabeza llena de cosas, vamos que su cerebro parece Plateresco, y claro las neuronas hacen conexiones y la bombilla (ecológica, por supuesto) se enciende, y acierta con tu regalo. Da en el centro de la diana. Uno no sabe qué decir. Las gracias, se quedan cortas, pero las "muchas veces" no puede ser empleado, porque sabes que no te va a hacer más regalos.

De todas formas, lo importante es que él es austero consigo mismo, y los demás los trata austeramente, pero da sorpresas agradables.